Selección de familias paternas y maternas: Mejora de la genética del colmenar
Este artículo constituye un compendio de conocimientos sobre la selección de abejas, explicando cómo identificar y reproducir con precisión las familias con el mayor potencial productivo y el menor nivel de agresividad.
Fundamento de la selección: ¿Por qué es importante la elección?
El trabajo de selección es la base de la apicultura moderna, permitiendo obtener familias altamente productivas, vitales y resistentes a enfermedades mediante la hábil elección de parejas parentales. Las características individuales de una familia de abejas, como la intensidad de la recolección de miel, la docilidad o la tendencia a enjambrar, dependen directamente de la calidad de la reina. En la naturaleza, la selección natural promueve la supervivencia, pero en la gestión del colmenar, el apicultor asume el papel de seleccionador, creando familias fuertes con las características económicas deseadas.
Criterios de elección: Productividad de miel y docilidad en cifras
El principal criterio de selección es la productividad melífera, a la que contribuyen indirectamente la salud y la ausencia de excesiva tendencia a enjambrar.
- Productividad de Miel (Rendimiento): Se consideran familias récord aquellas que recolectan entre 1,5 y 2 veces más miel que la media del colmenar. Si el rendimiento medio es de 40 kg, las familias seleccionadas para la cría deberían proporcionar entre 64 y 80 kg de miel.
- Docilidad: Esta característica es crucial para la eficiencia del trabajo del apicultor. Las abejas dóciles permiten la inspección del nido sin usar humo ni velo, sin interrumpir su trabajo durante la revisión. La selección en esta dirección debe ser absoluta: las familias agresivas deben ser eliminadas, independientemente de sus otras cualidades.
- Parámetros adicionales: La selección también tiene en cuenta la invernada (consumo de alimento a un nivel de 0,6–1,4 kg por cada calle de abejas con un peso de 250 g) y el ritmo de desarrollo primaveral.
Papel de la línea materna y paterna
En la cría de abejas, a menudo se subestima el papel de los zánganos, mientras que es el macho quien transmite a la descendencia los rasgos hereditarios de manera mucho más completa que la reina. Por lo tanto, la selección debe llevarse a cabo en dos frentes:
- Familias maternas: Proporcionan las larvas para la cría de reinas. Deben provenir del grupo “Súper Élite” o “Élite” y mostrar estabilidad en sus características durante al menos dos temporadas.
- Familias paternas: Proporcionan los zánganos para la fecundación. No deben estar emparentadas con las familias maternas para evitar la depresión endogámica (desarrollo ralentizado y un gran número de celdillas vacías en la cría).
Selección
Paso 1: Mantenimiento de registros apícolas
No es posible una evaluación objetiva sin anotaciones sistemáticas en el diario del colmenar. Se deben registrar: la fuerza de la familia después de la invernada, el número de cuadros con cría, la cantidad de miel y cera cosechada, y el comportamiento de las abejas durante las inspecciones.
Paso 2: Elección de la familia para la cría
Basándose en los registros de toda la temporada, el apicultor divide las familias en tres grupos:
- Grupo I (10–15% del colmenar): Familias excepcionales (récord), que constituyen el material para la reproducción.
- Grupo II: Familias promedio, productivas.
- Grupo III: Familias débiles, enfermizas o agresivas – destinadas al reemplazo de reinas o a la eliminación.
Paso 3: Preparación de las familias paternas
A principios de la primavera, se deben introducir en el nido de las familias paternas 2–3 cuadros de cera estampada con celdillas de zángano. Para garantizar una alta calidad de los zánganos, estas familias deben ser muy fuertes (mínimo 2 kg de abejas) y estar abundantemente provistas de polen almacenado (pan de abeja).
Paso 4: Control de la fecundación
Para consolidar las características deseadas, se debe buscar controlar los apareamientos:
- Aislamiento espacial: Traslado de las reinas a una zona de fecundación con un radio de aislamiento de 5–7 km (preferiblemente 10–15 km en terreno abierto).
- Saturación del área con zánganos propios: Si el aislamiento total no es posible, se debe crear un potente fondo de zánganos, introduciendo cuadros con cría de zángano de las familias paternas en las demás familias del colmenar. Por cada grupo de reinas, debe haber al menos 10 familias paternas fuertes.
Paso 5: Evaluación de la descendencia (Selección genotípica)
La prueba definitiva del valor de una reina récord es el rendimiento de sus hijas. Para la fiabilidad de la prueba, se debe comparar un grupo de hijas (mínimo 10–15 familias) con un grupo de control de fuerza y edad de reinas similares. Si las hijas muestran una productividad de miel superior a la del control, su madre se considera una “mejoradora” y se utiliza intensivamente para la cría posterior.
La selección sistemática permite aumentar la productividad de miel del colmenar entre un 20% y un 40% en solo unas pocas generaciones, haciendo que la gestión apícola sea más predecible y rentable.