Verano caluroso en el colmenar: Cosecha de miel y lucha contra el calor
Biología del flujo principal de néctar en condiciones estivales
El flujo principal de néctar es el periodo de máxima secreción de néctar por las plantas, durante el cual una colonia de abejas fuerte se concentra en acumular reservas, limitando su instinto de reproducción. La temperatura óptima para el trabajo de las abejas en el campo está en el rango de 12–35°C; al superar los 40–45°C, los vuelos se suspenden. Durante este tiempo, las abejas prefieren néctar con una concentración de azúcar de alrededor del 50%, aunque lo recolectan ya con un contenido del 5%.
I. Monitoreo y diagnóstico del flujo de néctar
La herramienta básica de control es la colmena con balanza.
- Incrementos: Durante un flujo de néctar intenso, el incremento diario de peso de la colmena puede ser de 1–2 kg hasta incluso 8–10 kg en el caso de colonias muy grandes, por ejemplo, unidas en primavera o antes de un flujo de néctar planificado.
- Evaporación del néctar: Por la noche, el peso de la colmena de control disminuye entre 1–2 kg (en colonias extremadamente fuertes incluso 3–4 kg), resultado de la intensa evaporación de agua del néctar por parte de las abejas.
- Indicadores para la cosecha: La señal para extraer la miel es la disminución de los vuelos, la caída de los incrementos diarios a 200–300 g y la aparición masiva de “abejas saqueadoras” en los lugares de almacenamiento del equipo.
II. Protección del colmenar contra el sobrecalentamiento (Hipertermia)
Una temperatura alta dentro de la colmena (por encima de 38°C) inhibe la secreción de néctar y puede llevar a la “asfixia” de las abejas, lo que a una temperatura de 55–56°C resulta en la muerte de toda la colonia.
- Técnicas de ventilación:
- Piqueras: Deben estar abiertas a todo lo ancho. Se utilizan tanto las piqueras inferiores como las superiores para permitir una libre circulación de aire (la llamada ventilación vertical).
- Separación de las alzas: Entre el fondo y la primera alza (del lado de la piquera) y entre las distintas alzas melarias se deben colocar cuñas de madera de 10–20 mm de grosor.
- Cubierta interior (tapa interna): Se debe doblar una esquina del plástico o lienzo unos 3–5 mm de ancho o 4–5 cm en la pared trasera, para permitir la salida del aire caliente hacia el techo de la colmena.
- Sombreado y aislamiento:
- Ubicación: Es mejor colocar las colmenas a la sombra de árboles o arbustos. Por supuesto, la ubicación de las colmenas se planifica a principios de primavera.
- Blanqueo de techos: Los techos de las colmenas deben estar pintados de blanco o plateado para reflejar los rayos solares.
- Agua: Las abejas enfrían el nido evaporando agua que esparcen sobre los panales. El acceso constante al agua en un bebedero es crítico; en días calurosos el agua no debe estar expuesta directamente al sol.
III. Cosecha de miel
La extracción de la miel debe estar sincronizada con su madurez fisicoquímica.
- Evaluación de la madurez:
- Se considera que la miel está madura cuando los panales están operculados (sellados) por las abejas en al menos 1/3 o 1/2 de su superficie.
- El contenido de agua permitido en la miel es del 18–20%; la miel con una humedad superior al 22% es susceptible a la fermentación.
- Prueba de sacudida: Si al sacudir bruscamente el marco el néctar salpica de las celdillas, la miel está inmadura y no es apta para la centrifugación.
- Cómo realizar correctamente la cosecha de miel
- Preparación: Los trabajos se realizan por la mañana o al atardecer, para minimizar el riesgo de pillaje.
- ‘Liberación’ de los marcos de abejas:
- Método mecánico: Se barren las abejas con un cepillo suave o una pluma de ganso hacia el interior de la colmena o una caja de transporte.
- Excluidores de reinas (tablas de escape): Colocados 24 horas antes de la cosecha debajo de las alzas melarias, vacían eficazmente las abejas de la alza.
- Transporte: Los marcos extraídos se colocan en cajas portamarcos herméticas, protegiéndolos del acceso de las abejas.
- Reemplazo: En el lugar de los marcos retirados se colocan inmediatamente marcos vacíos con cera estampada, para no interrumpir el trabajo de las pecoreadoras.
IV. Gestión del espacio y el estado de enjambrazón
El calor combinado con la falta de espacio para el néctar es la principal causa de la enjambrazón estival.
- Principio de volumen: El número de alzas o medias alzas con panales vacíos debe ser al menos el doble de lo que se deduce de las necesidades actuales de la colonia para acumular néctar.
- Movimiento de alzas: En las colmenas de varias alzas se utiliza la rotación: la alza superior, llena, se coloca en la parte inferior (debajo del nido de cría), y en la parte superior se coloca una alza vacía. Esto estimula a las abejas a trasladar la miel y a trabajar intensamente.
Una gestión correcta de la ventilación y una extracción de miel oportuna permiten no solo obtener un producto de la más alta calidad, sino, sobre todo, mantener una alta condición biológica de la colonia de abejas en el periodo térmicamente más difícil del año.