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¿Cómo se las arreglan las abejas 9 días sin reina?

Cuando una colonia de abejas pierde repentinamente a su reina, su reacción es inmediata y se produce en varios niveles: conductual, biológico y fisiológico. Las abejas son capaces de sobrevivir 9 días sin reina siempre que en el momento de su pérdida hubiera cría joven en la colmena; sin embargo, su condición y estructura de trabajo sufren cambios significativos durante este tiempo.

Respuesta conductual y las primeras horas Las abejas perciben la ausencia de la reina muy rápidamente, generalmente en un plazo de 10 a 30 minutos desde su desaparición. Esto se debe a la interrupción repentina del suministro de sustancia real (ácido 9-oxo-2-decenoico), que normalmente integra el superorganismo e inhibe el desarrollo de los ovarios en las obreras.

  • Agitación: La colonia cae en un estado de fuerte excitación. Las abejas corren caóticamente por la pared delantera de la colmena y alrededor de la piquera, como si buscaran a alguien.
  • Señales acústicas: Un síntoma característico de la orfandad es que la colonia emite un zumbido lastimero, irregular y prolongado, que a veces se denomina „llanto” de las abejas.

El mecanismo de rescate: Construcción de celdas reales Si en el nido de cría quedan huevos o larvas jóvenes (de hasta 2–3 días de edad), la colonia no perece, sino que entra en un estado de orfandad incompleta.

  • Crianza de una nueva reina: Las abejas seleccionan varias larvas jóvenes de obrera, amplían sus celdas y comienzan a alimentarlas intensivamente con jalea real. De este modo crean celdas reales de emergencia.
  • El estado tras 9 días: Este es el plazo crítico. La larva real se desarrolla muy rápidamente y aproximadamente 8–9 días después de la puesta del huevo (o 5 días desde el estadio larvario), la celda real queda operculada. Por lo tanto, 9 días después de la pérdida de la reina, ya deberían encontrarse en la colmena celdas reales de emergencia operculadas.
  • Diagnóstico de la cría: Después de 9 días no queda cría abierta fresca (huevos y larvas jóvenes) en el nido, ya que todas las larvas dejadas por la antigua reina habrán sido operculadas. La presencia exclusiva de cría operculada es una señal clara para el apicultor de que la reina lleva ausente de la colmena al menos 9 días.

Cambios fisiológicos y la amenaza de las obreras ponedoras Si la colonia no tiene posibilidad de criar una nueva reina (ausencia de cría joven), se produce un estado de orfandad completa que, tras 9 días, comienza a conducir a la destrucción de la colonia.

  • Obreras ponedoras anatómicas: En una colonia normal, las abejas nodrizas entregan la jalea real a las larvas. Cuando faltan la reina y las larvas jóvenes, las obreras comienzan a consumir el exceso de jalea real rica en proteínas. Esto hace que sus ovarios empiecen a desarrollarse. Después de 9 días, una parte significativa de las obreras puede haberse convertido ya en obreras ponedoras anatómicas (sus ovarios están desarrollados, pero aún no ponen huevos).
  • Obreras ponedoras fisiológicas: Aunque la puesta masiva de huevos no fecundados por parte de las obreras (obreras ponedoras fisiológicas) suele producirse después de 25–30 días desde la pérdida de la reina, la falta de intervención durante los primeros 9 días acerca considerablemente a la colonia a este estado irreversible.

Impacto en el rendimiento y el trabajo de la colonia La ausencia de la reina reduce drásticamente la energía vital de la colonia.

  • Caída de la actividad: Las abejas pierden el entusiasmo por recolectar néctar y polen.
  • Cese de la construcción: Se detienen la producción de cera y la construcción de nuevos panales. Si la colonia tenía insertado un cuadro de construcción, tras 9 días sin reina estará vacío o solo contendrá irregulares „lenguas” de panal de zángano.
  • Almacenamiento de reservas: Como ya no hay cría a la que alimentar (que va disminuyendo), las abejas pueden almacenar caóticamente miel en celdas vacías justo en el centro del nido de cría, donde normalmente debería haber cría.

En resumen, tras 9 días sin reina, las abejas o bien ya tienen celdas reales de emergencia operculadas y esperan la emergencia de la nueva reina (lo que ocurrirá en aproximadamente una semana), o bien —si no tenían cría— están en el camino directo hacia convertirse en una colonia de obreras ponedoras condenada sin la intervención del apicultor.